Desde el surgimiento de las primeras ciudades hasta la caída del Imperio Romano de occidente, se desarrollan dos tipos de ciudades: las ciudades de crecimiento espontáneo y las ciudades planificadas. En el Imperio romano, la ciudad de Roma es ejemplo de ciudad espontánea y el castrum de ciudad planificada. Este último va a dar origen a gran parte de las ciudades de la Baja Edad Media. A.E.J. Morris clasifica las ciudades medievales según su origen en 5 tipos urbanos, los tres primeros son de crecimiento orgánico y las restantes son ciudades nuevas: 1. Ciudades de origen romano. Estas ciudades fueron abandonadas después de la caída del Imperio Romano de occidente y conservaron su emplazamiento original. La retícula de su trazado en muchos casos se perdió o se conserva en parte. A este tipo pertenece la ciudad de Florencia, fundada en el año 59 a.C. En el siglo XII se convierte en una comuna independiente, conserva en gran medida su traza original. (Figura Nº 1 y 2) 2. Burgos: Dieron origen a ciudades medievales que se convierten en centros de manufactura y comercio. Los burgos tuvieron orígenes diversos. En algunos casos su origen fue una fortaleza dispuesta para defender territorios en litigio, contaban con dependencias militares, un centro religioso y almacenes de granos. Otros burgos fueron fundados sobre núcleos rurales preexistentes y en otros casos los asentamientos urbanos se desarrollaron alrededor de un castillo o un centro religioso como en el caso de España y Mont Saint Michael en Francia (Figura Nº 3). A medida que las ciudades crecían se construían nuevas murallas que contuviera a la nueva población que se establecía fuera de ella. Los comerciantes, habitantes del “burgo nuevo”, recibían el nombre de burgueses. 3. Asentamientos aldeanos. Este tipo de ciudades de crecimiento orgánico se desarrollaron a partir de aldeas preexistentes rodeadas de campos comunales que fueron sufriendo subdivisiones en parcelas uniformes. Tenían un trazado único determinado por el lugar de emplazamiento, por caminos o cruces de caminos o crecían a partir de un núcleo. Una aldea medieval se convertía e ciudad cuando adquiría la función de centro comercial local. Eran de tamaño reducido. (Figura Nº 4 y 5) 4. Las bastides. Fueron ciudades planificadas del siglo XIII. Toman ese nombre en Francia. Se definen a partir de una retícula con subdivisión rectilínea de las parcelas lo que constituye la base de su trazado. Su principal función era de centro militar fortificado con murallas rectilíneas como el caso de Aigues Mortes y Monpazier. (Figura Nº 6). 5. Ciudades de nueva planta. Sus orígenes responden a estrategias político-militares, similar a las bastides aunque la gran mayoría fueron fundadas con fines comerciales. Se localizaba junto a caminos o próximas a ríos, contaban con una calle principal donde se localizaba el mercado.
Figura Nº 1. Plano de Florencia. Muestra los dos cinturones defensivos medievales alrededor del núcleo romano. 1 Catedral; 2Ponte Veccchio; 3 Santa Croce;4 San Marcos ;5 San Lorenzo; 6 Santa María Novella. Fuente: A.E.J. Morris Pág. 106.
Figura Nº 2. Florencia, su origen romano. Fuente Google Earth 2007.
Figura Nº 7. Londonberry, Irlanda. Ciudad de nueva planta. El plano se basaba en dos ejes principales en forma de cruz con la plaza mayor y la sede del mercado en el centro de la plaza. (A.E.J. Morris, Pág. 148)
Bibliografía: MORRIS A.E.J. Historia de la forma urbana. Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 1984. PIRENNE, Henri. Las ciudades de la Edad Media. Buenos Aires, Alianza Editorial, 1992