POLÍTICA

Autor: Mgter. Arq. Catalina I. Cometta

Desde la Grecia Clásica (V a.C.), el concepto de política toma significado a partir de la polis griega, término asignado a las ciudades-estados. Hace referencia al conjunto de polités, de los hombres que formaban parte de ella, a los ciudadanos, a lo civil, lo público y social y en particular, a la forma de organizar el gobierno de la ciudad. Con la polis griega aparece el concepto de estado como una organización esencialmente política y jurídica de la comunidad en un territorio definido, que posee un gobierno con autoridad, independiente y soberano (1).
La política, como actividad, está orientada, en forma ideológica, a la toma de decisiones de un grupo o entidad de gobierno que responden a una organización política, tendientes a alcanzar objetivos propuestos en asuntos públicos. Dichas organizaciones se rigen por tres principios: las conforman colectividades humanas; generan modos de conducta colectivos con un carácter especial; las conductas colectivas se rigen por normas que poseen carácter jurídico.
Toda organización política es producto de una realidad histórico-social, se expresa a través de un conjunto de personas que comparten convicciones políticas, filosóficas, sociales, culturales, persiguen un propósito en común que responde a un pensamiento o ideología política de un momento histórico determinado. Las organizaciones e instituciones políticas tienen cierta permanencia y funcionamiento, responde a normas que le otorgan sustento jurídico a la autoridad. Sin esta base normativa imperaría la inestabilidad, la anarquía y el desorden; ningún órgano, funcionario o agente podría ejercer potestades de mando si la autoridad no se ajusta a las normas que la rigen.
En las distintas formas de organización política o formas de gobierno se reconocen una estructura política (conjunto de instituciones de gobierno) y un sistema político que hace referencia al funcionamiento del poder, a las relaciones institucionales, a las leyes, valores, ideología y normas jurídicas.
Se reconocen distintas formas de gobierno o formas de estado que han caracterizado momentos en la historia. Montesquieu (Del espíritu de las Leyes, 1748) en coincidencia con Aristóteles, reconoce y diferencia: monarquía, despotismo (o tiranía) y república (democracia y aristocracia). La primera, en la que gobierna uno solo en un marco de legalidad (Ej.: monarquías teocráticas, monarquías electivas o hereditarias); el segundo, es el gobierno de uno solo sin leyes ni reglas (Ej.: despotismo ilustrado, o absolutismo del siglo XVIII) y el tercero, (en el que distingue democracia y aristocracia) donde el poder soberano está representado por parte del pueblo y expresado en los tres poderes.
Con la Ilustración se introdujeron nuevos cambios e ideas políticas: la división de poderes y la separación Iglesia-Estado (Locke), se promulgan las constituciones nacionales y se sientan las bases de las nuevas repúblicas.

  
Fig. izq.: Senado de la República romana. Fuente: http://recursoslibart.blogspot.com.ar
Fig. der.: Polis griega. Asamblea de ciudadanos. Fuente: http://www.estudioshistoricos.cl 

Notas y Citas
(1) ALONSO Ernestina y otros en Historia. La antigüedad y la sociedad feudal. Buenos Aires: Aique Grupo Editor, 1995. Pág. 147

Bibliografía:
ALONSO Ernestina y otros. Historia. La antigüedad y la sociedad feudal. Buenos Aires: Aique Grupo Editor, 1995.
SILLS David y Otros: Enciclopedia Internacional de las Ciencias Sociales. Madrid: Aguilar S.A. 1979

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