El concepto de ambiente proviene de la ecología, hace referencia al conjunto de relaciones entre los seres vivos y su entorno, “alude a aquello que ya no es ni sociedad ni naturaleza, sino su interrelación” (1).
En un sentido más amplio y considerando el ambiente que habita el hombre, “se asume el concepto de ambiente como el sistema de interacciones entre el hombre, la estructura socio-económica y política y el soporte tanto natural como transformado” (2). El ambiente o sistema ambiental creado por el hombre se lo define como ambiente humano, es el resultado o producto de esas interacciones que establece una sociedad con el medio o territorio que habita el cual está adaptado a su propia existencia.
“Gozamos de los productos de llanuras y montañas, tenemos ríos y lagos, sembramos cereal, plantamos árboles, fertilizamos el suelo mediante los riegos, limitamos los ríos y enderezamos o desviamos su curso. Finalmente, por medio de nuestras manos tratamos, por decirlo así, de crear un segundo mundo dentro del mundo de la naturaleza” (3).
El hombre viviendo en sociedad, actúa culturalmente. Por su comportamiento, transforma las condiciones naturales del medio en condiciones culturales, lo construye, se adapta al medio y lo modifica por lo que se interpreta que el ambiente humano es el resultado de la interacción dialéctica y permanente entre dos órdenes de fenómenos: los que corresponden al Campo socio-cultural y los fenómenos que corresponden al Campo Físico-espacial (4).
La separación entre campos o sub-sistemas es solo a fines de comprender las características de cada uno e interpretar el sistema de relaciones e interacciones que se establece entre ambos y que son las que definen los ambientes humanos.
Se reconocen ambiente humanos altamente tecnificados o transformados en los que predominan las características culturales por encima de las naturales como son las ciudades a las cuales se las define como ambiente humanos urbanos. En contraposición, aquellos ambientes escasamente alterados en los cuales predominan más las características naturales que culturales se los denomina ambientes humanos rurales.
Cada sociedad establece una relación diferente con la naturaleza según su pensamiento, sistema de valores y nivel de desarrollo, lo que determina las distintas formas de modificación del medio en cada tiempo y en cada espacio territorial.
Las primeras ciudades de Egipto y Mesopotamia mantenían una relación simbiótica y de equilibrio con las áreas de cultivo de las cuales dependían para su subsistencia. El desarrollo creciente de la tecnología, el crecimiento demográfico y el desarrollo industrial, introducirán importantes cambios en esa relación. Las ciudades se complejizan, adquieren un crecimiento incontrolado e incontenido, se convierten en megalópolis, como la define Lewis Mumford.
El estudio del ambiente humano urbano en la historia remite a interpretar esa interacción que la sociedad ha establecido en el tiempo con su entorno, permite comprender el camino por el que se ha llegado a la situación urbana en la que vivimos.
Notas y Citas: (1) La ciudad verde. Roberto Fernández, Pág.7. (2) 1º Congreso Argentino del Ambiente. Citado por Raúl Halac en Módulo 0 Introductorio. FAUD/UNC 1988. Pág.45. (3) Cicerón De natura deorum II, 60. Citado por C. Glacken. (4) Raúl Halac. Óp. Cit. Bibliografía: FERNÁNDEZ, Roberto, La ciudad verde. Espacio Editorial. Buenos Aires, 2000- GLACKEN, Clarence Huellas en la playa de Rodas. Ediciones del Serbal. Barcelona. 1996. Primera edición española HALAC Raúl. Módulo 0 Introductorio. FAUD/UNC, Córdoba, 1988. MUMFORD, Lewis. Historia natural de la urbanización. Chicago, [1956].En línea. http://habitat.aq.upm.es/boletin/n21/almun.html WORSTER, Donald. Transformaciones de la tierra. Coscoroba. Montevideo, 2008